🌿 Desde Cero y Con Corazón

🌿 Desde Cero y Con Corazón

Muchos me preguntan:
“¿Y tú cómo aprendiste a hacer todos esos diseños tan chulos?”

Y la verdad es que… ni yo misma lo sé 😂
Simplemente soy curiosa. Todo lo que no entiendo, me voy a YouTube y busco cómo se hace.
Y lo demás… lo aprendo tanteando, como cuando uno resuelve ejercicios de matemáticas sin estar 100% segura pero confiando en la lógica y en Diosito.

Lo más cerca que estuve de estudiar diseño de verdad fue en el 2012, cuando hice un curso de AutoCAD en INFOTEP, mientras estudiaba Mecatrónica en el ITLA.
Sí, suena random… y lo fue. Pero todo tiene su historia.


🎓 De Ingeniería Industrial a Mecatrónica: el inicio

Empecé a estudiar a los 18 años en UTESA, en Ingeniería Industrial.
Me iba muy bien, mantenía un índice de 3.8.
Pero la vida me tenía otras pruebas.

Mi mamá no podía seguir pagando mis estudios. En ese momento, mi novio (que hoy es mi esposo 💕) me hablaba de las becas del MESCyT. Yo le decía que eso era una leyenda urbana, “eso solo se lo dan a los ricos”, pensaba yo 😂

Pero la necesidad es una excelente motivadora.


🚍 Del Alcarrizos a Boca Chica… con una mochila llena de sueños

Después de muchas vueltas, conseguí una beca en el ITLA.
¡Eso fue un logro gigante!
Imagínate: yo, con 20 años, en un aula llena de muchachitos de 17 recién salidos del cole, todos brillando, y yo viajando desde los Alcarrizos hasta Boca Chica.
3-4 horas de transporte diario.
Y encima, con hambre… porque el comedor económico tenía una grasa que asustaba hasta a los profesores 😅

Mis horarios eran extremos: de 7:00 a.m. a 10:00 p.m.
Como era becada, tenía que aceptar cualquier clase.
Y entre tantas cosas, no podía rendir igual que los demás.
No tenía buen internet, no tenía tiempo, y a veces, ni energía.


💻 Cambio de carrera (y de sueños también)

Después de batallar con Mecatrónica, me cambié a Software.
Intenté cambiarme a Multimedia (que era más mi estilo: diseño, creatividad, publicidad), pero la directora me lo negó.
Decía que sería un desperdicio de cerebro “matemático”.
Pero la verdad era otra: yo no podía más.

Tenía una profe rusa que hablaba en español mezclado con inglés, y daba exámenes de 30 ejercicios para hacer en hora y media.
¡Casi me daba un cortocircuito cerebral!
Reprobé Precálculo dos veces, y a la tercera… te sacan de la beca.

Las demás materias, perfectas. Pero sin pasar matemáticas, no había carrera.


🌱 Aprender a dejar ir (aunque duela)

Un día, fui donde el director académico.
Con lágrimas en los ojos y el corazón arrugado, le dije:
"No puedo. No tengo la capacidad que se necesita para esto".

Hoy, al recordarlo, me doy cuenta de lo injusta que fui conmigo misma.
Pero en ese momento... solo era una niña que estaba aprendiendo a ser fuerte.

Dejé ir algo que deseaba con todo mi corazón.
Y aprendí una lección que aún llevo conmigo:

A veces no es cuestión de inteligencia, sino de circunstancias.
Y por más ganas que tengas, si no hay comida, descanso ni apoyo… el cuerpo y la mente no rinden igual.

Lo que necesitaba no era más esfuerzo.
Era una mano que me dijera:
"Tú puedes, pero no tienes que poder sola".


💭 Hoy, cuando diseño, no uso AutoCAD, ni fórmulas complejas.
Uso mi historia.
Uso mi intuición.
Uso lo que aprende de cada caída.

Y si tú estás en un momento donde sientes que no das más, te digo lo que me habría gustado escuchar:
Está bien hacer una pausa.
Está bien cambiar de dirección.
Está bien volver a empezar.

Porque a veces, los sueños no mueren.
Solo se transforman.

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